
El 1 de octubre de 2026, nosotras, las Hermanas de María de Schoenstatt, celebraremos nuestros primeros 100 años como comunidad.
Un siglo desde nuestros comienzos en 1926 hasta hoy, marcado por:



Este Jubileo es una invitación a detenernos, agradecer y mirar hacia adelante con esperanza.
Todo comenzó con un acto sencillo y audaz: una alianza de amor con María. Desde entonces, Dios ha ido escribiendo una historia que sigue viva hoy.
Fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt
Fidelidad, valentía y libertad interior
Desde el Santuario:
Nada sin Ti, nada sin nosotros
Expansión misionera a distintos continentes
Presencia en todo el mundo
Desde el Santuario:
Nada sin Ti, nada sin nosotros
Fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt
Expansión misionera a distintos continentes
Fidelidad, valentía y libertad interior
Presencia en todo el mundo

Cuando las primeras misioneras fueron enviadas a Sudáfrica, pocos años después de la fundación, escribieron con letras grandes “M.H.C.” en sus baúles y valijas de madera. El fundador, el Padre José Kentenich, les había dicho estas palabras para que las llevaran consigo: “Mater habebit curam”. La Madre cuidará perfectamente.
Con el paso de las décadas, estas palabras se transformaron en una experiencia profunda para ellas y para todas nosotras. Una experiencia que nos llena de profunda gratitud y alegría y para todas nosotras: total confianza de hijas..
Este año jubilar se vive en todo el mundo. Cada comunidad, cada país, cada persona lo celebra de una manera única.


Un regalo del Papa Leon XIV para las hermanas y para todos.
Un regalo perfecto para empezar de nuevo.
Es como un “reseteo espiritual”. Cuando nos confesamos, el pecado queda perdonado. Pero en nuestro corazón quedan aun las cicatrizes.
La indulgencia plenaria es el amor de Dios que nos deja como nuevos, eliminando la pena temporal de los pecados ya perdonados.
Cumpliendo las siguientes condiciones:
Peregrinando a cualquier Santuario o Capilla de las Hermanas de María de Schoenstatt hasta el 4 de noviembre de 2026.
Las indulgencias las puedes ofrecer para vos o por el alma de un difunto en el purgatorio, ayudándolo a llegar al cielo.
El Jubileo es también una experiencia interior. Te invitamos a vivirlo desde la oración y el encuentro con Dios.
Desde sus comienzos, la misión ha cruzado fronteras.

Hoy, las Hermanas de María de Schoenstatt están presentes en distintos continentes, llevando esperanza a culturas, realidades y personas diversas.

Un signo concreto para recordar y compartir este año especial.
Esta pulsera es mucho más que un accesorio: al adquirirla, colaborás directamente con el sostenimiento de nuestra misión.
¡Sumate a esta celebración especial y llevá con vos un pedacito de nuestra historia.
Este Jubileo es posible gracias a muchas personas que acompañan nuestra misión y es una invitación.
Te invitamos a dejar tu intención para que recemos por vos