María, luz de nuestra esperanza

100 años de historia.
100 años de fidelidad de Dios.
100 años de entrega y misión.
Un Jubileo para agradecer, renovar y seguir construyendo juntos.

Un siglo de historia, una misión que sigue viva

El 1 de octubre de 2026, nosotras, las Hermanas de María de Schoenstatt, celebraremos nuestros primeros 100 años como comunidad.

Un siglo desde nuestros comienzos en 1926 hasta hoy, marcado por:

Generaciones de hermanas que entregaron su vida al servicio de Schoenstatt

Desafíos que nos hicieron crecer

Momentos de gracia que nos confirmaron en la certeza de la misión recibida de Dios

“Con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios”

- José Kentenich

Este Jubileo es una invitación a detenernos, agradecer y mirar hacia adelante con esperanza.

Una historia que comenzó con una alianza

Todo comenzó con un acto sencillo y audaz: una alianza de amor con María. Desde entonces, Dios ha ido escribiendo una historia que sigue viva hoy.

1914

 Fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt

1930 - 1940

Fidelidad, valentía y libertad interior

Hoy

Desde el Santuario:
Nada sin Ti, nada sin nosotros

1926

Expansión misionera a distintos continentes

Tiempos de prueba

Presencia en todo el mundo

1914

Desde el Santuario:
Nada sin Ti, nada sin nosotros

1926

Fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt

1930 - 1940

Expansión misionera a distintos continentes

Tiempos de prueba

Fidelidad, valentía y libertad interior

Hoy

Presencia en todo el mundo

“Mater habebit curam”

La Madre cuidará perfectamente

Cuando las primeras misioneras fueron enviadas a Sudáfrica, pocos años después de la fundación, escribieron con letras grandes “M.H.C.” en sus baúles y valijas de madera. El fundador, el Padre José Kentenich, les había dicho estas palabras para que las llevaran consigo: “Mater habebit curam”. La Madre cuidará perfectamente.

Con el paso de las décadas, estas palabras se transformaron en una experiencia profunda para ellas y para todas nosotras. Una experiencia que nos llena de profunda gratitud y alegría y para todas nosotras: total confianza de hijas..

Viví el Jubileo con nosotros

Este año jubilar se vive en todo el mundo.
Cada comunidad, cada país, cada persona lo celebra de una manera única. 

Celebraciones y eventos

Encuentra las actividades del Jubileo en tu país o comunidad.

Así se vive el Jubileo

Descubrí historias, testimonios y momentos compartidos en todo el mundo.

Revista Jubileo

Un recorrido profundo por nuestra historia, misión y futuro.


Indulgencia Plenaria: un regalo de nuestro jubileo

Un regalo del Papa Leon XIV para las hermanas y para todos.
Un regalo perfecto para empezar de nuevo.

¿Qué es?

Es como un “reseteo espiritual”. Cuando nos confesamos, el pecado queda perdonado. Pero en nuestro corazón quedan aun las cicatrizes.

La indulgencia plenaria es el amor de Dios que nos deja como nuevos, eliminando la pena temporal de los pecados ya perdonados.

¿Cómo la recibo?

Cumpliendo las siguientes condiciones:

  • Confesarse (20 días antes o después).
  • Comulgar (también días antes o despues).
  • Tener sincero deseo de apartarse del pecado.
  • Rezar por las intenciones del Papa.
  • Rezar en un Santuario de Schoenstatt.

¿Dónde la puedo recibir?

­Peregrinando a cualquier Santuario o Capilla de las Hermanas de María de Schoenstatt hasta el 4 de noviembre de 2026.

Las indulgencias las puedes ofrecer para vos o por el alma de un difunto en el purgatorio, ayudándolo a llegar al cielo.

Un camino para vivir este año

El Jubileo es también una experiencia interior.
Te invitamos a vivirlo desde la oración y el encuentro con Dios.

Oraciones

Reflexiones para acompañar tu camino espiritual.

Vocaciones

La vocación es un llamado, y responder a él es una Gracia.

Hna. M. Emilie

Conocé su vida y dejate inspirar por su testimonio.

En todo el mundo

Desde sus comienzos, la misión ha cruzado fronteras.

Hoy, las Hermanas de María de Schoenstatt están presentes en distintos continentes, llevando esperanza a culturas, realidades y personas diversas.

También podés ser parte

Tu ayuda permite que sigamos llevando esperanza a más lugares.

Un signo concreto para recordar y compartir este año especial.

Esta pulsera es mucho más que un accesorio: al adquirirla, colaborás directamente con el sostenimiento de nuestra misión.

¡Sumate a esta celebración especial y llevá con vos un pedacito de nuestra historia.

Este Jubileo es una invitación

Este Jubileo es posible gracias a muchas personas que acompañan nuestra misión y es una invitación.

  • A agradecer lo vivido.
  • A renovar la fe.
  • A seguir construyendo juntos.

Te invitamos a dejar tu intención para que recemos por vos